Cuando mi padre me llevó al cementerio y encarnó a aquel hijo huérfano de frágil decisión me di cuenta que era yo quien en realidad lo llevaba a él. Todos se habían negado y habían disfrazado el prejuicio con excusas. Me sentí con la responsabilidad de recrear una de esas miles de veces en la que lo acompañé algún domingo al cementerio junto a mi abuela, a poner flores y a saltar lápidas de lúgubre rayuela infinita.
Hacia años que no visitaba el lugar, como todo lo viejo parecía más encogido, contorneado y lleno de realidad en comparación con la última vez. Unos hombres nos guiaron hasta la tumba, ya no recordaba el camino. Mi padre iba adelante con la cabeza pesándole entre los estrechos caminos de pavimento, yo le daba crédito a la curiosidad y a aquel cementerio que me era tan familiar. Recordé a mi abuela por unos instantes quien parecía escoltarnos por el lugar. En realidad era su deseo de eterno descasar junto a su compañero de vida lo que nos había reunido en comunión con el lugar y nos seguía pisando, a su hijo el remordimiento y a mi la responsabilidad.
Mi papá se rendía ante los recuerdos. Parecía levitar entre sus días de escuela, cumpleaños, despedidas, y más precisamente en el rito que había iniciado a su padre en la estadía de lo eterno. El miedo se le escurría por los ojos y al mirarlo me convertí en piedra para coleccionar su figura de austera superioridad. Pasé de ser su hija a un testigo inhóspito, a una mera estatua cansada del mismo paisaje estático pero erosionada por la tormenta, eso era lo que duraría profanar los restos de mi abuelo y ese sería el precio.
Me senté a un par de metros de donde yacía la lápida. Pocos momentos recopilaba el recuerdo, quizás hasta incluso robados y reproducidos como una película muda de alguna foto de mi infancia. No encontraba un sentimiento de dependencia y si bien mi padre me convidaba su apego, aún así ya me sentía satisfecha. Los hombres, palada tras palada de tierra, profanaron el vetusto entierro hasta dar con la incómoda y azarosamente violada casualidad. Cuando creí que vería a aquel hombre de las fantasías de niebla de mi padre sólo me encontré con un montón de huesos tierra y las fibras de alguna tela antigua. La muerte nunca se me hizo más abstracta que en aquel momento. Mi papá miraba ese montón de estructura con la mirada disipada, parecía querer dibujarle un rostro, una facción o hasta incluso una misma mirada que le retribuyera y le devolviera a cambio un par de respuestas.
La onda expansiva que había traspasado a mi padre a mí apenas me había rozado. No sentía nada. El poco temor que había logrado generarme los Medios sobre la muerte se habían desmoronado en el peor de los fracasos enfrentándome con la mismísima realidad, que para mi suerte, era quien me respondía devolviéndome una mirada.
Fue en aquel momento cuando todo se me hizo sospechosamente absurdo y mis sentidos rompieron la corteza de la estaticidad reduciendo a mi padre a un mero venerador de un montón de huesos húmedos. El lugar se desmoronó y me reincorporé con el deseo de volver a saltar las lápidas como en mi infancia, prudentemente burlarme de la muerte consiente y sus accesorios de miedo artificial.
Acomodaron lo que quedaba de mi abuelo en una urna y lo cargamos en el auto. No nos dirigimos la palabra en todo el camino, las conclusiones llegarían con el tiempo y la diferencia alumbraba su primera secuela sordamuda.
domingo, 7 de diciembre de 2008
lunes, 17 de noviembre de 2008
HOY EN "YO NO SOY"
YO NO SOY...UNA DE ESAS MUJERES A LAS QUE LE GUSTAN QUE LE MIENTAN
Si me metís va a ser porque te lo pido.
Si te lo pido es porque la verdad es más dura.
Si es más dura la verdad es porque soy conciente de la necesidad de que me mientas. Si me mentís no va ser porque me guste, si no porque no me gusta lo que en realidad me das.
Si me mentís te mentís a vos también.
Pero vos aún no te das cuenta que soy yo quien en realidad te miente haciendote creer que la mentira me gusta cuando en realidad es la verdad lo que me cuesta...
Si me metís va a ser porque te lo pido.
Si te lo pido es porque la verdad es más dura.
Si es más dura la verdad es porque soy conciente de la necesidad de que me mientas. Si me mentís no va ser porque me guste, si no porque no me gusta lo que en realidad me das.
Si me mentís te mentís a vos también.
Pero vos aún no te das cuenta que soy yo quien en realidad te miente haciendote creer que la mentira me gusta cuando en realidad es la verdad lo que me cuesta...
viernes, 14 de noviembre de 2008
SEGUN LA RAE...
amar.
(Del lat. amāre).
1. tr. Tener amor a alguien o algo.
2. tr. desus. desear.
amor.
(Del lat. amor, -ōris).
1. m. Sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser.
2. m. Sentimiento hacia otra persona que naturalmente nos atrae y que, procurando reciprocidad en el deseo de unión, nos completa, alegra y da energía para convivir, comunicarnos y crear.
3. m. Sentimiento de afecto, inclinación y entrega a alguien o algo.
4. m. Tendencia a la unión sexual.
5. m. Blandura, suavidad. Cuidar el jardín con amor
VS
querer1.
(Del lat. quaerĕre, tratar de obtener).
1. tr. Desear o apetecer.
2. tr. Amar, tener cariño, voluntad o inclinación a alguien o algo.
3. tr. Tener voluntad o determinación de ejecutar algo.
4. tr. Resolver, determinar.
5. tr. Pretender, intentar o procurar.
6. tr. Dicho de una cosa: Ser conveniente a otra.
7. tr. Dicho de una persona: Conformarse o avenirse al intento o deseo de otra.
querer2.
1. m. Cariño, amor.
REDONDEANDO: INCLUSO PARA LA REAL ACADEMIA LA DIFERENCIA ENTRE QUERER Y AMAR ES CONFUSA.
(Del lat. amāre).
1. tr. Tener amor a alguien o algo.
2. tr. desus. desear.
amor.
(Del lat. amor, -ōris).
1. m. Sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser.
2. m. Sentimiento hacia otra persona que naturalmente nos atrae y que, procurando reciprocidad en el deseo de unión, nos completa, alegra y da energía para convivir, comunicarnos y crear.
3. m. Sentimiento de afecto, inclinación y entrega a alguien o algo.
4. m. Tendencia a la unión sexual.
5. m. Blandura, suavidad. Cuidar el jardín con amor
VS
querer1.
(Del lat. quaerĕre, tratar de obtener).
1. tr. Desear o apetecer.
2. tr. Amar, tener cariño, voluntad o inclinación a alguien o algo.
3. tr. Tener voluntad o determinación de ejecutar algo.
4. tr. Resolver, determinar.
5. tr. Pretender, intentar o procurar.
6. tr. Dicho de una cosa: Ser conveniente a otra.
7. tr. Dicho de una persona: Conformarse o avenirse al intento o deseo de otra.
querer2.
1. m. Cariño, amor.
REDONDEANDO: INCLUSO PARA LA REAL ACADEMIA LA DIFERENCIA ENTRE QUERER Y AMAR ES CONFUSA.
jueves, 6 de noviembre de 2008
Recortes de un libro sin principio ni final
Su vestido se enfrentaba a un combate público donde la gravedad cedía caprichosa al azar de aquel viento erótico. Quien diría que la única víctima serían mis ojos que no pudieron dejar de contornear sus hermosas piernas y ya perdidos se rindieron ante su pelo revoloteado. Sólo bastó una mirada para saber que ella sería mi eterna lucha de poder y su amor tan frágil y al vuelo como su vestido combatiendo el viento.
Sus manos parecían multiplicarse queriendo detener los caprichos de la naturaleza y por un momento la creí una criatura celestial al controlar el desastre que ya habían ocacionado sus largas piernas. Pero ya era tarde había renacido en un ser nuevo y depediente de aquella figura y con la misma insistencia de aquella lluvia de verano, rogé que me mirara aunque fuera una sola vez.
Sus manos parecían multiplicarse queriendo detener los caprichos de la naturaleza y por un momento la creí una criatura celestial al controlar el desastre que ya habían ocacionado sus largas piernas. Pero ya era tarde había renacido en un ser nuevo y depediente de aquella figura y con la misma insistencia de aquella lluvia de verano, rogé que me mirara aunque fuera una sola vez.
lunes, 27 de octubre de 2008
HOY EN "YO NO SOY"
YO NO SOY....BRILLANTE: Porque sólo brillo cuando es necesario iluminar. La gente brillante no ahorra energia y además gasta esfuerzos creyendo que le muestra a otros que es brillante cuando ya se hizo de día...
jueves, 11 de septiembre de 2008
Algo azul, algo prestado, algo viejo
Mi escrito es la catarsis más egoísta que se me pudo haber ocurrido. Nada de esto es en oda a tu recuerdo jamás me permitiría hacerte un último regalo. Aún asi te mereces uno y mil millones de libros por todo lo bueno y lo malo que me hiciste sentir. Este será ese uno entre millones tal como tu persona entre tanta gente.
Pensé en vos como un tatuaje más que como herida.
A la herida uno no la elije, yo sí te elegí. Te dejé dibujar en lo profundo del inconciente. Tu contorno no se va a borrar de mi mente. Experimenté el proceso como la más satisfactoria de las obras. Estas ahí y seguirás ahí.
Alguna vez me dijiste que todo lo podíamos vencer hoy estoy más vencida que aquella frase que ya no espero que adquiera sentido.
Si fueras un error, serías el peor de los pecados.
Si fueras una droga yo debería estar en rehabilitación.
Si fueras una fantasía, serías mi pesadilla.
Si fueras mi hombre, yo renunciaría a ser mujer.
Créeme que esto no es lo que me haces sentir sino lo que te olvidaste cuando te deje ir.
Pensé en vos como un tatuaje más que como herida.
A la herida uno no la elije, yo sí te elegí. Te dejé dibujar en lo profundo del inconciente. Tu contorno no se va a borrar de mi mente. Experimenté el proceso como la más satisfactoria de las obras. Estas ahí y seguirás ahí.
Alguna vez me dijiste que todo lo podíamos vencer hoy estoy más vencida que aquella frase que ya no espero que adquiera sentido.
Si fueras un error, serías el peor de los pecados.
Si fueras una droga yo debería estar en rehabilitación.
Si fueras una fantasía, serías mi pesadilla.
Si fueras mi hombre, yo renunciaría a ser mujer.
Créeme que esto no es lo que me haces sentir sino lo que te olvidaste cuando te deje ir.
domingo, 7 de septiembre de 2008
Sintaxis Cotidiada
Sintaxis cotidiana
Todos quieren caer bien a todos pero nadie quiere admitir que miente un poco para caerle bien al otro, en conclusión, siendo más auténticos tendríamos los mismos problemas que tenemos ahora mintiendo.
Los pircing de los 90 son las minifaldas de los 60. Aceptarlo va a costar toda una generación.
Los hombres buscan a su madre en su pareja y a una mujer en sus amantes. Nunca van a poder dejar a su madre.
Una mujer que metamorfea es una mujer que se asegura un hombre feliz.
Uno cuando miente dice lo que les gustaría escuchar de la otra persona.
Todos quieren caer bien a todos pero nadie quiere admitir que miente un poco para caerle bien al otro, en conclusión, siendo más auténticos tendríamos los mismos problemas que tenemos ahora mintiendo.
Los pircing de los 90 son las minifaldas de los 60. Aceptarlo va a costar toda una generación.
Los hombres buscan a su madre en su pareja y a una mujer en sus amantes. Nunca van a poder dejar a su madre.
Una mujer que metamorfea es una mujer que se asegura un hombre feliz.
Uno cuando miente dice lo que les gustaría escuchar de la otra persona.
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generaciones,
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